Saturday, August 4, 2012

Sin titulo.

  Llegó a la puerta inseguro, tembloroso, dudoso y con paso inestable; él ya había hecho este tipo de cosas antes, pero, esta vez era diferente, era más significativo. Todo dependía de lo que pasara en aquella sala, pues así cambiaría su vida, la de ella, y la de muchos otros; tomó la perilla con sus manos y justo antes de girarla sintió que iba a desmayarse, se apoyo de la pared e intentó tranquilizarse y convencerse de que todo iba a salir bien y luego de varias respiraciones profundas, se separó de la pared, tomó una gran bocanada de aire, se pasó las manos por su pelo engominado y abrió la puerta de golpe. 
  Todos los presentes se levantaron verlo y lo saludaron con un gesto de la cabeza. 
- Buenos días - Todos los que estaban allí se sentaron. Él se sentó en la punta de la mesa triangular, se arregló la corbata, se aclaró la garganta y dijo con su voz grave. -Señoras y señores. Estamos aquí para.. 
- ¡No hay tiempo para introducciones! - Dijo un hombre pequeño, delgado y con ojos de un tamaño desproporcionado. - ¡hay que actuar rápido, el avión sale en 1 hora! 
 - ¡Ya empezaron a pelear! ¡Demonios! ¡Siempre es lo mismo! ¡Ustedes me molestan! - Exclamó un un hombre alto, fornido y con manos enormes. 
- ¡Dejen que yo hable! - Dijo un hombre alto y realmente guapo. Sus palabras vinieron acompañadas de una encantadora sonrisa.
- ¡Callate Orgullo! ¡Nadie quiere oírte a tí! ¡Tu tienes la culpa de que todo siempre salga mal! - Dijo el hombre de los ojos curiosos.
- ¡Me tienes envidia Impaciencia! ¡Porque soy perfecto y nunca me equivoco! - Exclamó Orgullo, aún con la sonrisa.
- ¡Pero no interrumpan a Sentido Común! ¡El estaba introduciendo el caso! - Dijo un hombre pequeño y gordito, con lentes cuadrados y dedos anchos mientras trataba de contener su llanto. 
- ¡Odio las introducciones! ¡No llevan a ninguna parte! ¡Eres un idiota, Tristeza, te odio! - Dijo otro hombre al otro lado de la sala.
- ¡ Cállate, Odio! ¡Eres un cavernícola! - Dijo Enojo
-  ¡Tu eres el cavernícola, Enojo! ¡Te odio! - Dijo Odio, muy furioso. 
- ¡No tengo paciencia para esto! - Dijo Impaciencia  mientras apoyaba la cabeza en sus manos.
- ¡Callate Impaciencia, no nos importa! ¡Ustedes me molestan! ¡Siempre es lo mismo! - Dijo Enojo
- ¡Te odio Enojo! - Exclamaron Odio e Impaciencia al mismo tiempo 
- Quizás esto te sorprenda, Enojo, pero ¡No me molesta que me odies!  - Dijo Enojo, golpeando su puño contra la mesa
- ¡Los odio a todos! ¡Los odio! - Dijo Odio sacudiendo sus manos por el aire.
- ¡Sus peleas me entristecen! - Dijo Tristeza, llorando a cantaros. 
- ¡Oh, cariño! - Exclamó Felicidad, mientras abrazaba a Tristeza. - ¡No les hagas caso! ¡Se feliz! 
- ¿Podemos pasar al tema principal y luego seguir peleando? - Dijo Impaciencia, abriendo los ojos.
- ¡Calla! ¡Nadie quiere oír tu opinión! - Dijo Enojo. 
  Se había empezado una verdadera trifulca, justo lo que Sentido Común temía. Intentó llamar la atención de todos sacudiendo sus manos, y llamándolos por su nombre repetidas veces, pero no le prestaban atención, era como si no existiera, pero siempre era así. De allí venía la inseguridad de Sentido Común.
- ¡Demonios! - Gritó Amor, un hombre alto, de ojos claros y dedos largos  - ¡Son unos idiotas! - Un silencio inundó la sala, y todas los ojos se voltearon a verlo - ¿Es que no se dan cuenta que la mujer que nos ha robado el corazón está a punto de montarse en un avión y en lugar de buscar la forma de evitarlo estamos aquí, peleando? ¡La amo y voy a perderle por su insensatez! -  Todos suspiraron arrepentidos y se sentaron callados. 
Y luego de un largo silencio, Sentido Común expresó, aún inseguro. - Gracias Amor. Ahora, pregunto yo, ¿Alguien tiene un plan? 
- Dejar que se vaya. Este viaje significa mucho para ella. Tiene mucho talento, y no puede explotarlo como es debido en este país - Dijo muy calmado Sensatez.
- ¡La amo y no puedo dejarla ir! - Dijo Amor
- Eso es correcto. Si ella no me buscó antes, entonces yo no la buscare. - Dijo Orgullo, cruzándose de brazos y volteando los ojos.
- Si..asi.. nos ahorramos la pena de correr tras.... ella... en el aeropuerto... - Dijo Vergüenza, temblando. 
- Pero... ¡ Me pongo triste de solo pensar en vivir sin ella! - Dijo tristeza. 
- ¡Odiaría vivir sin ella! - Dijo odio. 
- ¡No voy a correr tras ella! ¡Que ella corra tras de mí! - Dijo Orgullo, muy seguro. 
- Es lo mas sensato y correcto. - Dijo la sensatez. 
- ¡Pero la amo con todo mi ser! - Dijo Amor, bajando la mirada. 
- ¡Odio los viajes, odio los aviones! - Dijo Odio. Tristeza rompió en llanto. 
- Hay que pensar en lo que nos hará felices a nosotros. - Dijo Sentido Común. 
- Estar con ella, hoy y siempre - Dijo Alegría. Todos suspiraron profundamente. Y sonrieron estúpidamente. 
- ¡ La respuesta es simple compañeros! - Dijo Amor, levantándose de golpe - ¡Corramos al aeropuerto a decirle cuanto le amamos! 
- Me parece un plan excelente, me haría muy feliz - Dijo Alegría
- ¡Vayamos para allá! ¡Vamos! - Dijo Amor, emocionado
- Em... faltan 10 minutos para que salga el avión... - Dijo Impaciencia tamborileando sus dedos en la mesa.
-  ¡Eso es insensato! ¡Es su viaje! ¡Es su oportunidas! - Dijo Sensatez, deteniendo a todos. 
- ¡Ella no me busco! ¡Y yo no la buscare! ¡Nadie irá a ningún aeropuerto! - Dijo Orgullo, alzando la voz.
- ¡Te odio orgullo, te odio! ¡Todos los planes siempre se echan para atrás por tu culpa! - Dijo Odio.
 Orgullo dio vuelta a su silla y le dio la espalda a todos y susurró algo como "estúpido" 
- ¡Hay que tomar una decisión! ¡Rápido! - Dijo Sentido Común, alterándose.
- ¡Ir a detenerla! - Dijo amor, levantando un brazo
- ¡NO! ¡NO! ¡NUNCA! - Dijo Orgullo, levantándose y golpeando la mesa. 
- ¡La amo! ¡Y tu no te vas a entrometer esta vez! - Exclamó Amor
- ¡Estoy realmente molesto con todos ustedes! ¿Por que nos complicamos tanto? - Exclamó Enojo.
- Faltan 5 minutos ¡ Apúrense! - Dijo Impaciencia muy alterado. 
- ¡CORRAMOS! - Dijo Amor, haciendo señas de que lo siguieran. 
- Y ¿Que le vas a decir, genio? - Pregunto Sensatez, cruzándose de brazos.
- Decirle lo mucho que la amo.. - Dijo Amor
- Y lo feliz que me hace... - Dijo Alegría
- Se lleva con ella mi tristeza... - Dijo Tristeza.
- Es lo único que no odio... - Dijo Odio. 
- Ella ilumina mis días, y los de todos aquí. No puede irse. 
- Aprende a vivir sin ella. - Dijo Sensatez.
- Se vivir sin ella, es solo que... no quiero. - Susurró amor. 
 Un silencio llenó la sala, de nuevo. 
- 2 minutos... - Dijo Impaciencia, mientras tocaba su reloj desesperado
- Puedo vivir sin ella, suficiente conmigo mismo. - Dijo Orgullo
-No te mientas de esa manera - Dijo Amor. 
- No me miento. Igualmente, ya no da tiempo de llegar al Aeropuerto.
 Todos se callaron. Orgullo tenía razón
- A veces me pregunto como es posible que tú, y solo tú, seas la última palabra, aún sobre la sensatez y el sentido común. Eres lo único que nos separa de lo que amamos, siempre fue así, y creo que así será por mucho tiempo. 
- Te odio. - Dijo Odio
- ¿Por qué existes? Eres inútil - Dijo Enojo.
- Envidiosos - Orgullo suspiró indignado, se levantó , abrió la puerta y se fue.  
- Maldito, volvió a hacerlo de nuevo. - Dijo Amor.
- Ya... salió el avión. - Susurró Impaciencia.
- Ese comentario era innecesario. - Dijo Enojo.
 La tristeza rompió en llanto, una vez mas. Todos se miraron y suspiraron muy serios. Como siempre, Orgullo había logrado pasar sobre a el resto de los sentimientos. Siempre lograba tomar el mando, a pesar de ser el mas insensato e idiota de la sala.
 Segundos después, entró corriendo un hombre pálido y alto. Su corbata estaba mal amarrada, y su ropa puesta al revés. - ¡Perdonen la tardanza! ¡Estoy realmente arrepentido! - Dijo, mientras intentaba respirar
- Arrepentimiento, eres un idiota que siempre llega tarde. - Dijo Enojo.
(es solo un borrador, gracias) 

4 comments:

  1. Beautiful. -Marcia.

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  2. Me recordo a Intensamente con las emociones. Esta super genial. Espero que sigas publicando cosas así

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  3. Mi negrita, siempre acertadas tus palabras.

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