Thursday, January 30, 2014

Relato de un asesino inocente

  Y sí, claro que me va a doler matarle, me dolerá como si fuera la primera vez que hago una cosa de estas, me dolerá como si todo esto fuera real. Pero esta es la vida que elegí, la vida que disfruto y que quiero seguir viviendo cada mañana cuando me levanto, y no es que no conozca esta carrera, porque la conozco de punta a punta y desde el principio supe que se me presentarían ciertos eventos amargos, es solo que nunca me imaginé una tragedia como esta... Y me va a doler matarle porque hemos compartido tantas cosas que ha pasado a ser una extensión de mí mismo (o quizás yo soy una extensión suya.. todo depende del punto en que uno se acomode a evaluar el caso)
   Compartimos los pensamientos más profundo de nuestro ser, desde esos momentos en los que el espíritu baila colmado de regocijo hasta esos momentos en los que el alma toca fondo.; nuestras ideas brillantes y nuestras ideas que ya pasaron a formar parte del montón del olvido, esas noches en vela ahogadas en lágrimas amargas, y esas mañanas de hermosa reconstrucción del ánimo.
   Le ha dado a mi vida ese condimento especial que le faltaba, ese “quien sabe que” que me ha hecho sentirme orgulloso de mi mismo, y como no, si él es nada más y nada menos que mi más grande orgullo, mi logro magnifico, el conglomerado impecable de todas mis emociones, sueños y anhelos, la creación perfecta de mi ansioso espíritu.
  Y que me duela tener que matarle no significa que no desee, con todas mis fuerzas, ponerle un punto final a su historia y que vaya a dejar de hacerlo. Sé que su muerte causara mucho revuelo, y que más de uno (espero) llorara penosamente por su partida.. precisamente por eso he de hacerlo. Y aunque yo me conocía el final incluso antes de empezar con el principio, y no me impacta saber que le arrancare la vida de un momento a otro.. nunca, en ningún momento espere sentí este dolor tan desmesurado, que se ha ido adueñando de mi frase tras frase.
   Pero aquí estoy yo con el arma homicida en la mano, y ahí está el, estático, esperando a saber cual será mi siguiente movimiento, esperando a saber que es lo que debe sentir en ese momento. Y a pesar de todo estoy calmado, tengo todo el tiempo del mundo para elegir cautelosamente cada movimiento y modificarlo a mi antojo... Pero tenemos otro participante, el asesino serial que espera a que yo de las órdenes para actuar y seguirlas al pie de la letra, un hombre que llego hasta aquí solo para cumplir esa horrenda tarea que yo tengo planeada desde hace tanto tiempo, que detallare de principio a fin... como me duele pensar eso.
   Al fin y al cabo, ¿no sería esto matarme a mí mismo? ¿no sería esto un suicidio? si él no es más que una expresión mía, mi creación cuya historia me ha dado tanta fama, mi yo impreso en un papel, un ser que solamente cobra vida cuando alguien decide leer su historia, un famoso personaje de novela que ha marcado a muchos lectores, un intérprete al que le he brindado mis mejores cualidades que he arrastrado hasta su desgarradora e inesperada muerte.

   Porque soy un asesino  inocente, porque lo mato nada más porque eso es lo que la historia necesita, ese detalle que dejara a todos sus fieles lectores atónitos, un cierre maravilloso a tan famosa historia.