Y sí, claro
que me va a doler matarle, me dolerá como si fuera la primera vez que hago una
cosa de estas, me dolerá como si todo esto fuera real. Pero esta es la vida que
elegí, la vida que disfruto y que quiero seguir viviendo cada mañana cuando me
levanto, y no es que no conozca esta carrera, porque la conozco de punta a
punta y desde el principio supe que se me presentarían ciertos eventos amargos,
es solo que nunca me imaginé una tragedia como esta... Y me va a doler matarle
porque hemos compartido tantas cosas que ha pasado a ser una extensión de mí
mismo (o quizás yo soy una extensión suya.. todo depende del punto en que uno
se acomode a evaluar el caso)
Compartimos los pensamientos más profundo de
nuestro ser, desde esos momentos en los que el espíritu baila colmado de
regocijo hasta esos momentos en los que el alma toca fondo.; nuestras ideas brillantes
y nuestras ideas que ya pasaron a formar parte del montón del olvido, esas
noches en vela ahogadas en lágrimas amargas, y esas mañanas de hermosa reconstrucción
del ánimo.
Le ha dado a mi vida ese condimento especial
que le faltaba, ese “quien sabe que” que me ha hecho sentirme orgulloso de mi
mismo, y como no, si él es nada más y nada menos que mi más grande orgullo, mi
logro magnifico, el conglomerado impecable de todas mis emociones, sueños y
anhelos, la creación perfecta de mi ansioso espíritu.
Y que me duela tener que matarle no significa
que no desee, con todas mis fuerzas, ponerle un punto final a su historia y que
vaya a dejar de hacerlo. Sé que su muerte causara mucho revuelo, y que más de
uno (espero) llorara penosamente por su partida.. precisamente por eso he de
hacerlo. Y aunque yo me conocía el final incluso antes de empezar con el
principio, y no me impacta saber que le arrancare la vida de un momento a
otro.. nunca, en ningún momento espere sentí este dolor tan desmesurado, que se
ha ido adueñando de mi frase tras frase.
Pero aquí estoy yo con el arma homicida en la
mano, y ahí está el, estático, esperando a saber cual será mi siguiente
movimiento, esperando a saber que es lo que debe sentir en ese momento. Y a
pesar de todo estoy calmado, tengo todo el tiempo del mundo para elegir
cautelosamente cada movimiento y modificarlo a mi antojo... Pero tenemos otro
participante, el asesino serial que espera a que yo de las órdenes para actuar
y seguirlas al pie de la letra, un hombre que llego hasta aquí solo para
cumplir esa horrenda tarea que yo tengo planeada desde hace tanto tiempo, que
detallare de principio a fin... como me duele pensar eso.
Al fin y al cabo, ¿no sería esto matarme a mí mismo? ¿no sería esto un suicidio? si él no es más que una expresión mía, mi creación
cuya historia me ha dado tanta fama, mi yo impreso en un papel, un ser que
solamente cobra vida cuando alguien decide leer su historia, un famoso
personaje de novela que ha marcado a muchos lectores, un intérprete al que le
he brindado mis mejores cualidades que he arrastrado hasta su desgarradora e
inesperada muerte.
Porque soy un asesino inocente, porque lo mato nada más porque eso
es lo que la historia necesita, ese detalle que dejara a todos sus fieles
lectores atónitos, un cierre maravilloso a tan famosa historia.